Crónica del balneario (V). Viaje al Balneario (segunda parte)

Texto e imágenes Josep Sánchez Ferré.

Continuamos con la serie “Crónica del Balneario”. En esta quinta entrega se completa el apartado de “Viaje al balneario”, donde se detallan y se ilustran con postales y fotografías de la época, los primeros medios de transporte que se utilizaron en los balnearios.

Principio y fin de los tranvías en los balnearios.

PROYECTO DE TRANVÍA DE MONDARIZ A VIGO

Solamente llegó a funcionar el tramo Vigo-Porriño, a pesar de que a su máximo impulsor, D. Enrique Peinador y Vela, lo que realmente le interesaba era comunicar el balneario de Mondariz, de moda en aquellos momentos, con Madrid y otras ciudades españolas, a través de la estación del ferrocarril de Vigo.

El tramo Vigo-Porriño se abre al servicio público el 14 de Marzo de 1920, la intención era continuar la línea hasta Ponteareas y Mondariz, y se hablaba, incluso, de un proyecto de ampliación a Tui, pero la muerte de D. Enrique Peinador tres años antes, en 1917, hizo que la idea no prosperase y nadie se ocupó de llevarla a cabo. A partir de 1961 la empresa fue absorbida por “Tranvías eléctricos de Vigo” por compra de las acciones a la familia Peinador. El cierre de la línea se llevó a cabo el 13 de febrero de 1967, después de 54 años de actividad.

TRANVÍA DE OURENSE

Ourense tuvo un transporte parecido a un tranvía, con un coche de tamaño reducido y ligero que circulaba sin vías arrastrado por caballos. Era a principios del S XX, el “Ripert” llamado popularmente “Os do Lobit” – en referencia a D. Vicente Lobit, empresario ourensano que los explotaba– Llevaba a la gente desde la estación del tren de O Ribeiriño a los grandes hoteles de la ciudad como el Roma o el Miño. En verano, a las 6 de la tarde iba hasta la zona balnearia de As Caldas.

TRANVÍA A CABREIROÁ

Facilitaba el acceso de los clientes del balneario desde el centro de Verín, villa que a pesar de carecer de estación ferroviaria sí disponía de un servicio regular de ómnibus. El propietario de las instalaciones y el hotel, D. Feliciano Salgueiros García-Barbón establecería en 1908 un tranvía de tracción animal, con un recorrido de 2,4 Km. hasta el balneario.

Para la explotación comercial esta línea disponía de dos tranvías y un vagón para el transporte de mercancías y equipajes. Su explotación tuvo dos etapas diferenciadas por el tipo de tracción. Una de tracción animal, entre 1880 y 1889 y otra de tracción vapor entre 1889 y 1923. La duración del trayecto era de diez minutos. Estuvo en servicio hasta los años 20, puesto que partir de los años 30 la publicidad del balneario ya oferta automóviles y autocares.

TRANVÍA DE MARMOLEJO

La Sociedad de Aguas Minero-Medicinales de Marmolejo, solicitó la concesión de un tranvía con motor de sangre desde la plaza de Marmolejo, que atravesando varias calles de la población y parte de la carretera de Andújar a Villanueva del Duque, llegase hasta el Balneario, junto al río Guadalquivir.

Se estableció un plazo de ejecución de seis meses. En función de la estacionalidad de la toma de aguas y del periodo diario de uso, se solicitó la tracción de sangre en sus escasos 2,5 km. de recorrido. Se puso en servicio en 1916, y se mantuvo en funcionamiento por la sociedad hasta 1936.

TRANVÍA A LOS BAÑOS DE SIERRA ELVIRA

El tramo ferroviario comprendido entre Granada-Atarfe-Pinos Puente sirvió como eje articulador de una importante industria desde finales del siglo XIX. El trayecto Granada-Loja, con 52,29 Km., fue inaugurado en 1866; el trayecto completo desde Granada-Bobadilla sería inaugurado más tarde en 1874, donde enlazaba con la línea Málaga-Córdoba.

En 1928 el establecimiento de los Baños de Sierra Elvira fue adquirido por Diego Liñán, rico propietario de la zona, que lo dotó de las máximas comodidades para su época y consiguió mantener el apeadero en funcionamiento regular hasta los años 60.

EL CARRILET A LA FONT PUDOSA DE BAYOLES

El ferrocarril de vía estrecha entre Girona y Banyoles denominado “el carrilet” estuvo en servicio entre 1928 y 1956. Era una forma rápida y asequible para la población de Girona de llegar al balneario de la Font Pudosa de Banyoles

Los ferrocarriles de vía estrecha a los balnearios.

EL TREN-TRANVÍA DE ARRATIA. FERROCARRIL DE BILBAO A DURANGO

El crecimiento económico y demográfico de la capital de Vizcaya fue extendiéndose a otras zonas de la provincia. La construcción de ferrocarril fue un factor fundamental en este proceso. En 1882 entraba en servicio el primer ferrocarril de vía estrecha y servicio público entre Bilbao y Durango. Posteriormente esta línea se vio complementada con nuevas vías hacia Guernica (1888) o Zumárraga (1889). El Ferrocarril Central de Vizcaya, pomposa denominación del modesto tren de vía estrecha de Bilbao a Durango, se convirtió en el principal dinamizador de la economía del valle de Arratia que contaba con los balnearios de Villaro (con aguas sulfhídricas indicadas para el tratamiento de herpes, linfatismo, reumatismo y dermatosis), Arteaga (en Castillo Elejabeitia) y Ceberio. En 1956 el tranvía sufre una grave amputación de su recorrido, al suprimirse uno de sus tramos. En 1964 se clausuro de forma definitiva substituyéndose el servicio por líneas de autobuses.

FERROCARRIL DE ASTILLERO A ONTANEDA

Cubría un trayecto de 35 Km. con 12 estaciones, con la de Santander como inicio de línea. Inaugurado oficialmente en 1902, en su itinerario se encontraban varios balnearios y estaciones termales, como Ontaneda, Alceda y Puente Viesgo y otros lugares de veraneo como Astillero.

[LT1] La línea pasó a ser explotada por FEVE en 1961, que la mantuvo pese a sus coeficientes de explotación claramente deficitarios. FEVE, cerró el ferrocarril en dos etapas: la primera de ellas en 1973 con el cierre del tramo Ontaneda a La Cueva-Penilla y la segunda, en 1976, con el cierre de lo que quedaba en funcionamiento hasta Astillero.

FERROCARRIL DE CESTONA-BALNEARIO. EL FERROCARRIL DEL UROLA

El ferrocarril del Urola fue una línea de vía estrecha que unía las localidades vascas de Zumárraga y Zumaya en la provincia de Guipúzcoa, por el valle del río Urola. Fue el primer ferrocarril eléctrico español. Se inauguró en 1926 por Alfonso XIII y su explotación cesó en el otoño de 1986 para cerrar definitivamente el año 1988.

El tren del Urola, que serpenteaba por las riberas del río, tenía un recorrido de 34,4 Km. de longitud para el que se habían construido 29 túneles y 20 puentes. La duración del viaje era de unos 70 minutos. Contaba con 15 estaciones y apeaderos, (Cestona) cuyos edificios eran diferentes en cada localidad y fueron diseñados por el arquitecto Ramón de Cortázar[1] en el estilo del país.

[LT1] La línea del ferrocarril del Urola estaba pensada para el servicio de pasajeros y de mercancías y unía el corazón de Guipúzcoa con el puerto de Zumaya. En los primeros años de su existencia llegó a transportar más de 370.000 viajeros anuales

Complementaba la línea una pequeña vía industrial establecida por la embotelladora de aguas del manantial de Guesalaga, en Cestona, de escasa longitud y un ancho de 500 mm., destinada al transporte del agua embotellada. El ramal unía la embotelladora con la estación de Cestona del Ferrocarril del Urola, el transporte se realizaba con mesillas arrastradas por personal del balneario.

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